martes, junio 06, 2006

Romance en el Huerto

Hoy hurgando entre mis recuerdos
Encontré una fotografía
Era una casita de campo
En la que yo vivía

Recuerdo que una vez
Llegaron muchas visitas
Y me mandaron a cortar choclos
Para hacer humitas

Yo deslice la cesta en mi brazo
Y corriendo muy contenta
Tarareando una canción

Al llegar al huerto vi
Al otro lado el camino
A un muchacho que conocía
Dormitando bajo un encino

Era el hijo del vecino
Que siempre me rondaba.
Tenía el sombrero en la cara
Haciéndose el que roncaba.

Yo para saber si dormía
Simule una tos
El de un brinco saltó el cerco,
A mi lado se plantó

Y así de hilera en hilera
Nos fuimos conversando
Y de choclos vedes y hermosos
La cesta fuimos llenando.

Yo le llevo la cesta me dijo
Para usted es mucho peso
Yo para agradecerle
Me despedí con un beso

Así todos los días
Cuando la tarde llegaba
A escondidas de mi madre
A la huerta me deslizaba.

Nos juramos amor eterno
A la sombra del maizal
Con la música del grillo
Y el canto del zorzal.
Nos casaremos a la chilena
En la iglesia del pueblo
Yo vestido de huaso
Y tú con un largo velo

Tendremos la casa llena
De muchos invitados
Los dos llegaremos juntos
En un carretón enflorado

Un día al amanecer
Mi padre falleció
Mi madre ya sin dinero
El huerto lo vendió

Nos fuimos a la ciudad
Mi made siempre lloraba
Decía que alma y corazón
En el huerto los dejaba

Yo a mi amor cientos de cartas
Le escribí, nunca me contestó
No se si las leía
O nunca las recibió

Hoy han pasado muchos años
Pero siento un vacío en el pecho
Como si algo en mi hubiese muerto
Creo que mi alma y corazón
También los dejé en el huerto.

Cardelina de los Ángeles
Coltauco

Don Joaquín Cordero

Don Joaquín Cordero
Esposo de doña María
Era un viejo cochino
Que hasta piojos tenía

Anda a bañarte viejo le decía María
Andas oliendo abosta
Como andarás de hediondo
Que ni el perro te soporta

El viejo acostado respondía
Vieja no me puedo bañar
No ves que está nublado
Y me puedo “constipar”

Un día María la paciencia perdió
Pescó al viejo de un ala
Le bajó los fundillos
Y al baño lo metió

Con jabón y agua caliente
Lo fregó con mucho esmero
Y para que se secara
Lo tiró encima del hornero

El viejo con el baño
Relajado se durmió
A María con los quehaceres
El viejo se le olvidó
Se vino a acordar de el
Cuando estaba anocheciendo
Puso la ropa en su brazo
Y al patio salió corriendo

Vamos pa’entro viejo
Bájate del hornero
El viejito estaba más tieso
Que los troncos del potrero

Que pena mi viejito
Partiste pa’l otro lao
Pero el consuelo que me queda
Que te fuiste bien bañao.

Cardelina de los Angeles-Coltauco

Ocurrió en Rucamabhida.

Al club le iba bien, se lució presentando “Vivencias de mi Ciudad” obra teatral escrita por Fresia y actuada por los socios y socias del club de diabéticos “Amarguito Mejor que Dulce” Ellos eran actuantes fogueados, el año anterior ya habían deleitado a los espectadores de Rucamabhida entregándoles la creación de Fresia de una comedia con un título así de corto: “No le pongai tanta azúcar a esa humita chiquilla de moledera”
En el aspecto financiero al club le iba mejor aún. Socias y socios responsables con el cumplimiento de sus cuotas y entusiastas trabajadoras en la realización de rifas cuya utilidad incrementaba los fondos del club. Habiendo “buen billete” se conversaba sobre diversos proyectos decidiéndose finalmente por un viaje a Coquimbo, por cuatro días y a bus lleno. Solamente faltaba que llegara la fecha esperada, con muchas ansias, y partir.
Por esos días correspondió la realización de la asamblea general ordinaria y en ella la tesorera renuncia por imposición de su marido quien no encuentra apropiado que ella tenga la responsabilidad de esa suma de dinero. Así ella renuncia y espera la designación de la nueva tesorera para hacer la inmediata entrega. En el club “Amarguito Mejor que Dulce” ocurre exactamente igual que en el suyo o en el mío, nadie acepta cargos directivos. Después de un largo rato de “yo no” y “yo no” el secretario dijo estar dispuesto a tomar la tesorería y seguir de secretario hasta que alguien aceptara ese cargo. Aplausos, a contar el dinero y al bolsillo del bien dispuesto y sacrificado doble dirigente. Sin documentos de Entrega-Recepción, ni firmas ni timbres. Dinero y secretario desaparecieron. La justicia pide comprobaciones, documentos…y si no ¿Cómo?
El club de diabéticos de Rucamabhida sufrió una pérdida económica y una total desmoralización. ¿Exposiciones de pinturas, bordados y lanigrafía? ¿Con que ganas?
Quedó una dolorosa experiencia, dinero igual documentos. Sumas importantes a una cuenta bancaria, tal como dice la ley.

Señora Leo y colaborador – Rancagua

Añoranza

Añoro los años pasados
En mí los recuerdos que quedaron
Añoro la tierra donde nací,
Entre las frutas, el trigo y el maíz.

Por eso quisiera ser niña otra vez
Correr por el campo,
Con el pelo suelto y los pies descalzos
Sentir como el viento acaricia mi cara.
Mirar desde lejos mi casita blanca,
Rodeada de flores y techo de paja
Por la cañad el río que baja,
Lo miro de lejos cual cinta de planta
El trigo maduro, los bueyes que pastan
Arriba en los árboles los pájaros cantan

El río que corre, la nube que pasa
La tarde agoniza, la niñas descansa
La noche nos cubre,
Los pájaros callan

Ester

El Borracho

Anda a acostarte José
Duerme siquiera un momento
No quiere tomar ni asiento
Hombre dímelo porque
Desde cuando me casé
Te noté esa indiferencia
Este hombre tan sin conciencia
Me está quitando la vida
Con su maldita bebida
Va a concluir mi pesar

Cállate mujer fregá
Ya te dio por molestar
Si yo me pongo a gustar
A vos no te importa na
Llego yo de por allá
Y me recibes con boche
Si se me antoja tomo un coche
Y voy a seguir tomando
Y no vuelvo en toda la noche

Bastante te asentaría
Si lo hicieras como has dicho
Salieras con tu capricho
Por satánica porfía
Lo que ganas día a día
Se lo das al cantinero
Más yo reconvenirte quiero
Para que dejes el vicio
Oye, te arrastra al precipicio
Y miras al venidero
Una olleta, un cucharón
Y un tarro lavandero

Cállate mujer lesa
Hablai de puro mañosa
No te falta ninguna cosa
Y siempre llorai pobreza
Pa que sirve la riqueza
Eso de tener comodidades
Pa que las autoridades
Te pasen cobrando impuesto
Por eso es que yo protesto
De tener comodidades

Que comodidades tienes
Yo te puedo explicar
No tienes ni en que sentarte
Desde luego ¿a que te atienes?
Y dime cuales son lo bienes
De los cuales me has hablado
O dime que habéis pensado
O habéis dispuesto pasar
Toda la vida curado

Que tanta bulla de asiento
El sentarse no lo hallo malo
En el suelo o en un palo
Y siempre quedo contento
Eso del lujo es un cuento
Yo para nada lo quiero
Muebles, te tengo un brasero

Que hombre tan sinvergüenza
Amigo de hacerse el leso
Tiene alcoholismo en el seso
Por eso es que poco piensa
Ser rico lo cree ofensa
Y nunca buscar trabajo
Ni aún que le falte el ajo
Su vida es el despacho
Calle arriba calle abajo

Bastante me has insultado
Yo te voy a poner freno
Y me he pasado de bueno
Que tanto te he soportado
Como me viste curado
Me agarraste a sermones
Yo soy el de los pantalones
Y ahora para callarte
Toma este par de trompones

Ay, ay, José por Dios
Me echaste el ojo afuera
Me apagaste la lumbrera
Este golpe me maltrata
De hombre malo de das fama
Yo juro en honor de dama
Que por pegarme, ignorante
Desde hoy en adelante
No duermes más en mi cama.

Diálogo interpretado en
Público el año 1995 en Codegua
Por Aurora Gómez y
Elisa Gómez caracterizada
De borracho. Ella decía que
Le gustaba el papel porque
Daba las cachetadas.

Anónimo

Discurso

Queridos maestros, compañeros, señoras y señores:
Hoy es un día muy especial para nosotros, los egresados y para mi es un honor estar aquí en representación de todos
Para nuestros maestros también puede ser un día especial el ver alumnos felices de haber logrado la meta gracias al esfuerzo, paciencia y enseñanza que ellos pusieron.
En este colegio encontramos una gran familia, viéndonos día a día y conociéndonos en los recreos. Ahora que esto queda atrás recuerdo el primer día con sus dudas y temores ¿Seré capaz? Ese año terminé en primer lugar, eso me incentivó y seguí. Por esto pido a los jóvenes que estudien, saquen una carrera y no les pase como a mi que después de vieja me puse a estudiar aunque ello me sirvió para demostrar que la edad no es un impedimento para lograr lo que uno quiere en la vida. Con esfuerzo, constancia y paciencia todo se puede lograr.
Maestros, gracias por lo que me dieron. Compañeros gracias por los años que caminamos juntos.
Nila Muñoz - Rancagua

Nila, actualmente de 67 años, se matriculó el año 2000 en 7º y8º básicos y egresó de 4º medio el año 2004. Sus compañeros de clases, con edades para ser sus hijos y nietos, le encomendaron la representación de todos en la ceremonia de despedida. Sin pretenderlo ella se convirtió en una lider del curso y a su domicilio llegaban frecuentemente compañeros a hacer tareas y a pedir ayuditas en temas que se resistían a dejase comprender. Ella es una adulta mayor de carácter alegre, decires francos y constructivos. Nila es ejemplar.

Una oración hecha poema

“Gracias Padre Dios”
Que miraste a ese servidor
Lo coronaste como Santo
Para seguir sirviéndo
A esta su gran misión

Alberto era tú nombre
Que te pusieron con honor
Para que hoy día te conozcan
Como un santo de amor

Recogiste a todos los pobres
Que se cruzaban en tú camino
A niños, mujeres y ancianos
Que hoy te cantan con cariño

Padre Alberto Hurtado
Que hiciste grandes milagros
Los enfermos que están en su lecho
Esperando que vengas a salvarlos

Gracias Padre Hurtado
También lloraste de impotencia
De ver morir a los pobres
Y no tener ninguna complacencia

Y tus palabras cálidas
Y llenas de amor cuando decían
Contento Señor Contento
Amén

Águila

La isla del Encanto

En una lejana isla vivían una tribu llamada floresienses, de pequeños seres humanos que eran muy felices.
Su isla estaba dotada de todo lo que ellos necesitaban, agua, animales, una vegetación impresionante, donde abundaban las flores más hermosas que se pudieran encontrar de diferentes especies. Vivir ahí era lo más tranquilo, tanto así que le decían la isla de las flores y el encanto.
En otras islas cercanas, vivían nuevas especies humanas que eran lo contrario de los floresienses.
Un día la hija del jefe, estaba en la playa con sus amigas gozando del tranquilo mar cuando de repente apareció un hombre de otra raza del cual sus amigas se asustaron y la dejaron sola. Se miraron y quedaron encantados, él la conquistó y empezaron una relación a escondidas de sus respectivos padres, quienes no venían con buenos ojos esa amistad.
Pero el amor que ellos se tenían, superaba todos los problemas.
Paso mucho tiempo y este amor dio sus frutos, los padres de la niña, se dieron cuenta he interrogaron a su hija, ya con bastante muestra de su maternidad, quién contó toda la verdad. Sus padres la comprendieron y autorizaron para que se casarán y todos vivieron muy felices años y años.

Estudio Científico. Sabía usted…

Sgeun etsduios raleziaods por una uivenrsdiad ignlsea, no ipmotra el odren en el que las ltears etsen ersciats, la uicna csoa ipormtnate es que la pmrirea y la utlima ltera esetn ecsritas en la psiocion cocrreta. El retso peuden estar ttaolmntee mall y aun pordas lerelo sin pobrleams, pquore no lemeos cdaa ltera en si msima snio cdaa paalbra en un contxeto.

Bubo

No puedo dejar mi vicio

Preguntamos a Chocho el Viejo si fue fumador esperando una seca respuesta: “Nunca he sido un vicioso” y nos llevamos la sorpresa.
“Desde los 13 años hasta los sesenta y si quieres que te cuente toda la historia tendrás que armarte de paciencia, son 47 años envueltos en la discutible delicia del humo y el vergonzoso conocimiento de ser esclavo, si esclavo de un mal hábito que nos domina porque el veneno se ha metido en cada una de nuestras células”
Nos pregunta Chocho si los Chocherinos tendrán paciencia para él contar toda la historia y como nos parece así y esperamos la sumatoria de que alguien encuentre una ayuda en su propio empeño por abandonar al tabaco. Escuchamos.
“1935, Nuestro compañero de curso, Enrique Scarella que vivía todo el año de estudio con sus tíos, propietarios de un gran almacén en una esquina cercana a la plaza Yungay, la renombrada plaza del Roto Chileno, sustraía paquetes de cigarrillos, en esa época los atados eran de diez cigarrillos. Entre los de uso popular, precio económico, resaltaba la marca Polo y paquetes de ellos estaban siempre dispuestos a meterse en los bolsillo de Scarella, quien los repartía a destajo a la salida de clases y la avenida Portales lucía un buen número de mocosos echando humo por boca y nariz. Recuerdo que para mi fumar era parecerme a mi padre, me ahogaba y tosía pero tenía que aprender y hacer como mi modelo. Y aprendí. ¡A mi con cosas!”
“La práctica de deportes me hizo sospechar que el tabaco no era conveniente, en esos años fumar era bien mirado, un complemento elegante de las reuniones sociales, pero solamente los hombres. Era absolutamente impensable ¡Una mujer hedionda a tabaco!
“Al sospechar que mi hábito podía perjudicarme decidí no fumar más y me encontré con la sorpresa grande y desagradable que no podía. Tenía que fumar, estaba obligado a fumar y a los veinte años ya supe que estaba dominado por un vicio, los intentos fracasados por vencerlo, varios cada año, me llevaron que, a los treinta encendiera un cigarrillo y me sentara a estudiar con toda seriedad mi problema, ya por esos años se leía algunas tímidas advertencias acerca de la nicotina. Un repaso de todos los sistemas aprendidos, practicados y perdidos me permitieron concluir en que yo solo no era capaz y necesitaba ayuda. ¿Pero como y quien? Por supuesto que tenía quien: mi ángel de la guarda. Y empecé a pedirle mañana, tarde y noche Ángel de mi Guarda ayúdame a dejar el cigarrillo, yo solo no puedo. La petición hecha por años y con absoluta confianza en que iba a ser escuchado resultó.
1982. Marzo o abril. Miro la cajetilla abierta sobre el escritorio, no tengo deseos de fumar, no recuerdo haber fumado durante el día. Meto la mano en el bolsillo de mi chaqueta y ahí está la cajetilla que porto conmigo, estoy seguro de no haber fumado durante ese día, ¿pero ayer? y anteayer, parece que tampoco. Voy al mejor vehículo del mundo, mi citroneta porque en la guantera manejo una cajetilla que también está abierta y con algunos cigarrillos menos y tampoco recuerdo haberla tenido en mis manos estos últimos días. Dejé todo mi arsenal de tabaco tal como acostumbraba y así estuvo por un mes, no volví tener la exigencia de fumar y fue arrojado a la basura. A veces jugaba unos partidos de cartas con un matrimonio fumador. La condición de fumador pasivo me desagradó y abandoné la entretención
¡Ángel de la Guarda, sígueme ayudando que yo solo no puedo”
Chocho el Viejo
Rancagua

¡Hola Lita!

Voy a contar una historia muy linda y verdadera. Cuando era Lola vivíamos solas en el campo mi madre y yo. Hermanos y hermanas habían salido de casa para ir a trabajar a la ciudad. Yo, Lita, era buena para montar a caballo, en silla de mujer. Teníamos tan buenos vecinos que nos facilitaban ese medio de transporte para ir a otro lugar a comprar paltas o naranjas y también visitar a familiares. Cuando mis hermanas venían de Santiago de paseo o veraneo alguna de ellas me acompañaba a cabalgar, ella en montura de hombre y yo en silla de mujer y daba rienda suelta al caballo, corría y corría a todo galope. Una vez al intentar detener el caballo se cortaron las riendas, con la suerte de Dios no caí El cabo de carabineros Vidal presenció el hecho y me felicitó por mi destreza y gran suerte. A este carabinero lo habían trasladado desde otro lugar y tan pronto supo que uno de los apellidos de nuestra familia era Vidal nos trató de parientes y así, de palabra, estábamos emparentados con una autoridad.
Mis paseos eran por los pueblos Romeral, Zúñiga, el Manzano, Guacalhue y el fundo el Guape donde vivía un tío que tenía 22 hijos, mi tía era tan cooperadora que solía tenerlos de a dos. En mis cabalgatas solía acompañarme Segundo, un lolo muy simpático y educado, de la familia vecina que me prestaba el caballo. Mi madre y los vecinos acostumbraban hacer bromar con relación a un futuro matrimonio nuestro. Por su parte entre ellos había una relación comercial, tenían vacunos en medias. Tiempos inolvidables aquellos. Siempre a nuestro regreso los dueños mandaban a retirar los caballos y yo me despedía de lucero hasta la próxima vez.
Segundo entró a trabajar al mineral El Teniente y al poco tiempo falleció víctima de un accidente. Si hubieran prosperados las insinuaciones de los vecinos y de mi madre ¿Habría sido otro el destino de Segundo?
Lita

Fue sueño…o realidad.

Siempre se dijo que el nuevo siglo traería consigo acontecimientos extraordinarios, nunca lo creí, pero quizás fue algo parecido lo que me ocurrió.

El día que recibí mi título de abogado, partí a una fiesta que realizaban mis padrinos en la casa patronal. Al llegar, el baile ya había empezado. La música era suave y amena, todos bailaban y reían alegremente, cada cual con su pareja. Como estaba solo, me dirigí al fondo del salón, llamándome la atención el retrato de una mujer muy hermosa que en sus blancas manos tenía una rosa roja, quedé contemplándola por mucho tiempo-
De pronto, a mi lado aparece una dama hermosa, muy parecida a la del retrato me invita a bailar, aunque me explica, que hace años que no lo hace. Nos llevamos muy bien y bailamos varias piezas, ella era liviana como una pluma.
Al venir el alba, muchos se retiraron y entre ellos mi acompañante. Quedando solo, contemple nuevamente el cuadro de aquella mujer, observe que en sus manos ya no estaba la rosa roja, tanto fue mi asombro que me acerque a observarlo de cerca, mirándolo con detención repare en una inscripción al pie de la pintura … Rosa Maria Errázuriz fallecida a los 20 años de edad el 15 de septiembre de 180.
Quedé impactado, un frió intenso subió por mi espalda, tanto que tuve que dirigirme a un sillón, al sentarme descubrí la rosa roja que antes estaba en las manos blancas de la joven del retrato.
Pepe

La Historia de Toyita.

Mi tía Toyita, en esos años yo estaba joven, no había preocupación por los abuelitos, ella duró mucho tiempo, años, enferma, encerrada en una pieza, siempre acostada y encogida. Cuando falleció quedó dobladita y no se podía estirar para ponerla en el ataúd. Fue muy triste escuchar sonar sus huesitos.
Doy gracias a Dios porque en esta época se preocupen de nosotros, lo pasamos muy bien, viajamos, compartimos, disfrutamos. Así se nos hace más fácil, sentimos más cortos los años que Dios nos da de vida
También debo agradecer a María, la activa presidenta del club Padre Hurtado.
Isolina. Codegua

Sueños de Mujer

Mi sueño, dueño de mi inquietud de querer brindarle un homenaje a Don Francisco, como mujer siento que usted Don Francisco merece este homenaje, solo que yo no soy nadie, tan solo una humilde mujer que mi gran ilusión es reconocerlo como un gran ser humano.
Gracias por haberle dado a Chile su gran Teletón, para consuelo de los niños y a la vez de las madres, cuya aflicción es tan grande de ver a sus pequeños impedidos de caminar, de correr, de ser feliz y usted les dio una esperanza de ponerlos de pie. Fueron son y serán 27 horas de amor realizadas por su gran obra: la Teletón
Yo lo admiro, lo amo como a un hermano grande, mi ilusión es poder conocerlo personalmente, estrechar sus manos a través de un gran abrazo. Por todos los niños que han podido hacer realidad su rehabilitación por medio de la Fundación Teletón y en nombre de todas esas madres cuyos hijos volvieron a sonreír y tener derecho a ser feliz, tener una oportunidad en la vida.
Por eso pido al padre del cielo que bendiga y siga realizando más Teletones para que más niños puedan tener la posibilidad de ponerse de pie, con la esperanza de un mañana mejor y que pueda albergar a las personas que tienen la misma necesidad.
Por eso Don Francisco aunque mi sueño de poder algún día conocerlo y estrechar sus manos no se haga realidad igual siento un felicidad inmensa al saber que usted dejó algo para nuestros niños, solo espero que cuando usted ya no esté, haya alguien con su capacidad para inspirar a todo un país y proseguir con su gran obra.
Dama Ilusionada

Mi Lugar Favorito

Hola vecinos y amigos, tengo una invitación que hacerles, algo muy sencillo y simple que no implica muchos esfuerzos de parte de nosotros, algo que no nos tomará mucho tiempo y lo mejor de todo, es gratis. Quiero invitarlos simplemente a conversar, a que generemos un diálogo simple y entretenido de aquellas pequeñas y grandes cosas que suceden en nuestras vidas.
Hoy quiero hablarles de algo íntimo de mi vida…
Me pregunto si ustedes tendrán en sus casas un sitio donde les guste más estar, un “rinconcito secreto” como llamo yo.
Pienso que todos tenemos un lugar preferido en nuestras casas ¿No?
Mi lugar secreto es el porche de mi casa, lo tengo lleno de flores y de plantas, en el tengo una silla donde en las tardes me siento a leer o a pintar, y otras veces simplemente a soñar. Este es mi lugar secreto, ¿Ustedes tienen alguno?
Roster - Rancagua

El Ángel

Simona fue invitada a hacer un curso e capacitación, por su negocio. Ella es una persona muy especial, es caritativa con sus clientes, por esa razón sus vecinos siempre la apoyan cuando ella quiere hacer algo especial para los niños del barrio.
Simona tenía que ir a la plaza de Los Héroes, a dicho curso, solo que empezaba muy tarde, por lo tanto salían arde del curso. Una de esas noches salió más tarde de lo normal. Simona y una de sus compañeras venían de regreso a casa cuando salieron a su paso tres muchachos “punk” para molestarlas pidiéndoles sus carteras y amenazándolas con cuchillas, la amiga de Simona corrió por calle Independencia y Simona dobló hacia el sur por calle Bueras, en ese momento ella se encomendó al padre celestial que la ayudara. Estaba aún rezando cuando sintió a su lado un gran perro Pastor Alemán, era ten grande y majestuoso, hermoso y valiente que ella no dudo en permanecer a su lado. Cuando los maleantes estaban a punto de alcanzar a Simona el can se paró frente a ellos gruñendo furiosamente, éstos asustados corrieron fuera del alance del animal mientras Simona seguía
corriendo por la calle Bueras hacia el sur, pero aún le quedaba un tramo más peligroso por cruzar. Precisamente al llegar al pasaje Juan Molina, paso obligado para Simona, había cinco drogadictos con la clara intención de asaltarla, pero nuevamente el perro se paro entre la joven y los delincuentes y como fiera sin control se les fue encima con furia sin igual, fue tanta la destreza del perro que obligó a los maleantes a huir por un callejón aledaño a un canal que cruza la calle Bueras. Ella siguió corriendo hasta llegar a su casa, abrió la puerta para entrar pero al voltear no encontró al perro.
Ella se acostó ya más tranquila, empezó a repasar mentalmente lo ocurrido, llegando a la firme conclusión de que aquel perro se lo había enviado su Padre del Cielo, que era un ángel en forma de perro. Todo así lo indicaba, Simona cree que Dios manda Ángeles como mensajeros y ella se encomienda mucho a San Miguel Arcángel. Para ella los Ángeles son enviados de Dios y cada ser humano tiene su ángel guardián y ella nunca duda que protege más allá de lo terrenal.
Y aunque ustedes no lo crean, señores, esta historia es real.
La Coquimbana.

Historia de Tres Sapitos

Para saber y contar y contar para aprender.
Esta es historia añeja, pero no por vieja la dejaré de contar.
En una laguna grande vivían tres sapitos y para entretenerse dos de ellos cantaban y uno triste lloraba. Como era tan chiquitito nadie lo consolaba.
Su madre había ido a una charca lejana, a buscar pareja en una redoma de agua. El sapito que lloraba, pronto se consoló y uniéndose a sus hermanos a rodar tierra partió.
Más pronto se cansaron y volvieron a su laguna donde los tres tristes sapitos lloraron.
Al pasar la pena empezaron a cantar, pensando que es mejor vivir alegres que sentarse a llorar.
Así siguieron viviendo los tres sapitos cantores disfrutando de la vida y buscando sus amores.
El tiempo raudo pasó, encontraron sus parejas y aprendieron esta lección. Que es mejor vivir alegre que ser sapo llorón.
Roster

¡Hola que tal! … De una comuna visitante: Ñuñoa.

Siempre los humanos piensan que los animales somos solamente eso, “animales” ignorando que nosotros tenemos sentimientos, y sabemos dar mucho amor…si mucho amor.
Yo me voy a presentar, soy una gatita llamada “MIMICHI”, llegué a un Hogar (la señora que me llevó) me puso un gran Rozón Rosado en mi cuello, y un saco de aserrín (Ella sabía que yo era muy educada). Cuando mi amita me encontró muy linda, me recibió con mucho cariño. En esa casa había una abuelita, cuando la conocí me di cuenta que tenía que darle mi protección y cariño. Ella estaba muy enferma, no podía levantarse de la cama era muy inquieta, se movía mucho. Cuando veía que estaba al borde de la cama corría maullando donde mi amita, ella comprendía mi desesperación, felizmente siempre llegamos a tiempo, esa fue mi gran preocupación; pasaba con ella todo el día, dormíamos juntas yo la amaba y comprendía que Ella no podía valerse por si misma.
Mi amita tenía que hacer las cosas de la casa, y darle de comer a la abuelita en la boca…mientras yo aprovechaba de cuchichiar lo que Ella dejaba.
Así pasaron los días, los meses, los años junto a Ella, hasta que la abuelita se fue al cielo. Yo y mi amita quedamos solas, nuestro cariño fue más fuerte, nos cuidábamos mutuamente hasta el fin de mis días, puedo decir que fui una gatita feliz llena de Amor y cuidados.
Mimichi

La Tormenta

Corría el año 1910, era un 20 de agosto, pleno invierno. El viento presagiaba una tormenta, el viento soplaba sin control, era como si todas las almas en pena pidiesen justicia, muy en especial un alma que había sido asesinada hace treinta años.
Justo en esa fecha fue asesinado por la crueldad de una mente enfermiza, la del patrón de la hacienda Los Perales, por el solo placer de separar a su hija de un peón de la hacienda.
Manuel se había enamorado de Isidora siendo muy niño. Isidora era una joven muy hermosa de cuerpo y espíritu. Ellos se amaban con un amor puro y sublime, que Dios al mirarlo desde el cielo sonreía bendiciéndolo
Pero don Francisco, padre de ella, no iba a permitir la unión de ellos, porque él deseaba casa a su hija con el hijo del dueño del fundo vecino. Don Francisco se enteró por un intrigante peón, que sentía envidia del amor de ambos, que Manuel e Isidora iban a escapar juntos, lo que puso al pare de la niña como enajenado mental y planeó la separación de los enamorados.
Don Francisco invitó a Manuel a recorrer el fundo, y en un lugar del campo, que él ya tenía señalado , apuñaló a Manuel sin piedad una y otra vez, sin darse cuenta que la primera puñalada le atravesó el corazón y con toda la frialdad de su sangre lo enterró allí mismo.
La luna asustada se escondía tras las negras nubes, siendo única testigo de aquel brutal asesinato.. Las negras nubes presagiaban tormenta, pero aquella noche no la hubo, solo quedó como muda testigo de aquella tumba improvisada.
El patrón se fue a sus aposentos a dormir con toda tranquilidad. Al día siguiente la ausencia de Manuel fue justificada ante Isidora mintiéndole que su amado había marchado junto a una joven que trabajaba cerca del fundo. Ella sufrió el tormento de creer que su amor la había abandonado por otra mujer. Fue como si un fierro candente le hubiese atravesado el alma y el corazón, lágrimas amargas corrían por sus mejillas dejando surcos de tanto llorar.
Pasaron treinta años de aquella noche de invierno, y en aquel nuevo 20 de agosto, se desató la gran tormenta de las almas en pena.
Cuando Manuel vivía le tiraba una pieda a su ventana y ella corría a encontrarse con él, y esta vez llevada por un presentimiento de algo insólito y mágico ella se acercó a la ventana, justo en ese momento, una piedra golpea su ventana, un frío estremecimiento recorrió todo su cuerpo, pero sin pensarlo corrió hasta el jardín a encontrarse con su amado. Grande fue su estupor al ver a Manuel frente a ella, él extendió su mano para que ella no fuese a caer, y con voz de ultratumba y con un gran dolor de amargura le habló a Isidora diciéndole: “Por favor hazme justicia, no puedo descansar en paz, desentiérrame de donde
estoy y dame santa sepultura” Y le dio las indicaciones de donde se encontraba para que su amada lo desenterrara. Yo fui asesinado por tu padre porque nuestro amor era para él una ofensa.
Con toda entereza y valentía Isidora se dirigió al lugar donde le había indicado Manuel y cumplió todo lo que su amado le había pedido, ella nunca quiso casarse por si algún día regresaba su amado Manuel.
Movida por una mezcla de sentimientos: alegría por saber po saber que su amor no la había aandonado, tristeza por haberlo perdido en esa forma y odio hacia don Francisco, fue a enfrentar a su padre y le dijo: “Lo se todo tu mtaste a Manuel y tu castigo será quedarte solo para siempre, porque yo me voy a un convento por el resto de mi vida” Para don Francisco era un tormento estar solo e Isidora lo sabía muy bien, por eso tomó la decisión.
La tormenta amainó y un nuevo amanecer dio a aquel pueblo un día resplandeciente, quedó un triste hombre muy solo, una hacienda con unos jardines secos y una ventana abierta con la imagen de una joven tras la ventana esperando a su amado.

Lucila del Valle - Rancagua

El Ocaso

Llegando al otoño vamos,
Nuestros pasos lentos son
Llevándonos por la senda
Trazada al atardecer

En el ocaso de nuestras vidas
Hay muchas cosas por hacer
Con entusiasmo y alegría
Vemos llegar el atardecer

Con entusiasmo
En conjunto realizar
La tarea más fácil es
Pintar, bordar y tejer
Recrea y alegra nuestro pasar

Cantando y bailando
Las penas olvidamos
Los recuerdos tristes se van
Murmurando nuestro cantar

Coyita

Codegua desde 1940 al 2000.

Desde el canal al lado del estadio hacia arriba la calle era de tierra, sin veredas, las casas eran pocas por el lado norte, solamente diez. Por el lado sur todo era de isla de río. Al lado del canal se jugaba al fútbol en una cancha que se marcaba en tierra. Ahí mismo se instalaban las fondas para fiestas patrias. También se encontraba una vara tapiadera frente a la calle estadio.
Adelantos en Codegua. Comenzaron en 1964 con la construcción de la población Corvi cuyas primeras casas fueron de madera, se prosiguió con el estadio, arreglos de calles y veredas, alumbrado público, construcción de nuevas poblaciones, agua potable y alcantarillado. Codegua ha progresado.
Luis Ferrú Alvarado, Codegua

Imaginación desbocada

Dicen que los de la tercera edad no se enamoran. Yo estuve enamorada, tan enamorada como una colegiala, mi cuerpo se estremecía, mi corazón saltaba como una potranca salvaje de los cerros de Codegua. Estaba tan enamorada que decidí ir donde mi amado. Viajando pensaba como tendría que ser mi traje de novia. Sería como la espuma del mar, interminable. Al llegar donde mi amado tenía el rostro enrojecido. El me miró secamente. Yo le pedí Champaña y limonada caliente. Bueno. Ustedes querrán saber de quien estaba enamorada. Nada menos que del desierto de Atacama.
Aurora Gómez Lucero. (Codegua)

La Catalina. (Romance)

Estaba Catalinita sentadita en su balcón
Tocando la guitarrita y entonando una canción.
En eso pasó Luchito el hijo del emperador.
Pase no más, adelante solita me encuentro yo.

¿Adonde fue su marido?
Al bosque de la aviación.
Para que no llegue luego le haremos la maldición,
La maldición le haremos que será de lo mejor,
Si al diablo pues yo lo invoco le alegro el corazón.
Tilín que tocan la puerta, tilín, tilín quien será.
Es mi maridito lindo, que malas nuevas me traerá.
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¿De quien es ese chaleco que en la percha veo yo?
Es tuyo marido mío tu hermana te lo mandó.
­ ¿De quien son esos zapatos y el bastón que veo yo?
Es tuyo marido mío tu hermano te lo mandó.
­ ¿De quien es ese bulto que en mi cama veo yo?
El gato de la vecina que por ahí cazó un ratón.
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No me mientas mujer mía, no me mientas por favor.
¿Adonde se ha visto un gato con chaleco y pantalón?

Letra y música de María Josefina Ibarra – 88 años – Codegua.
Cantado y acompañado de guitarra por la autora en actos públicos del club

Recuerdos en el Aire … Ya su autora nos es familiar.

Hace dos años Conaprán nos invitó a presenciar un festival de acrobacias aéreas en San Vicente de Tagua Tagua. Fue un sueño-realidad. Los aviones se perdían en el espacio buscando tres luceros que brillan en todo Chile con estrellitas que danzan en su rededor. Estos luceros son Silvia Sotta, Obdulia de Pablo y María Acevedo y las estrellitas son las voluntarias de Conaprán. Los luceros que brillan con luz suave y melodiosa y sus estrellitas ayudan a la tercera edad en la última etapa de sus vidas.
Tuvimos nuestros hijos y trabajamos para engrandecer a Chile. Quedamos con las manos y el corazón vacío. ¡Quisiera ser poeta para agradecer a estas nobles personas…y grandes que son. ¡Contentas señor, contentas!
Aurora Gómez Lucero. Codegua.

Crónicas de una Abuela.

Estaba sentada, pensando. Unos niños preguntan porqué estoy tan triste, parezco llorar. No, no es así, sólo recordaba a los míos, tan lejos y siempre dentro de mi corazón.
Los recuerdos siguen y cambian de rumbo: El 9 de julio del 94 la señora María tendió sus brazos atentos, cariñosos y solidarios a la tercera edad y les formó un club que puso bajo el amparo del padre Alberto Hurtado. Cada lunes nos reunimos a conversar, tejer, pintar o hacer peluches. Oímos cantar el río que trae sus aguas por las quebradas y lleva parte de nuestras vidas. Estamos contentas igual que el padre Hurtado que dice a menudo: “Contento señor, contento”
El grupo es más numeroso, ha crecido. La señora María nos ha hecho visitar comunas y conocer lugares como Punta de Tralca, la casa de Pablo Neruda y otros. Para esto contamos con la ayuda de Conapran y sus voluntarias a quienes agradecemos de corazón.
Hoy cumplimos un año más, somos felices y nos detenemos en un manantial imaginario de la vida con hermosos lirios que luego se marchitan.
Repetimos “Contentas señor, contentas”
Aurora Gómez Lucero, Codegua

Notas de ¿Chocherías?

La creadora y presidenta por largos años del club de adulto mayor Padre Hurtado, de Codegua, María Acevedo, aporta una valiosa recopilación, puño y letra de las nombradas, de trabajos que realzan este encuentro literario y de paso Chocherías destaca la importancia de la consignación por escrito y resguardos en sus archivos de todo lo que constituirá la historia de las organizaciones.
Chocherías agradece a la Dirección de Desarrollo Comunitario de la Municipalidad de Coltauco su preocupación por hacernos llegar los bellos aportes de Cardelina de los Angeles.
Chocherías agradece a todas las autoras publicadas por sus interesantes aportes que ponen en evidencia destacables capacidades de los adultos mayores.
Chocherías agradece a la Caja de Compensación Los Héroes su generoso auspicio. Sin ello el trabajo que usted tiene en sus manos sólo habría quedado en nuestro computador.

Papá quiero ser como tú

Mi hijo nació hace pocos días, llegó a este mundo de una manera normal... Pero yo tenía que viajar, tenía tantos compromisos!
Mi hijo aprendió a comer cuando menos lo esperaba, comenzó a hablar cuando yo no estaba... Cómo crece mi hijo rápido. ¡Pero cómo pasa el tiempo!
Mi hijo a medida que crecía me decía : ¡Papá, algún día seré como tu!.
¿Cuándo regresas a casa, papá ?
- No lo sé, hijo, pero cuando regrese, jugaremos juntos ; ya lo verás.
Mi hijo cumplió diez años hace pocos días y me dijo : ¡Gracias por la pelota, papá ! ¿Quieres jugar conmigo ?
- Hoy no, hijo ; tengo mucho que hacer.
- Está bien, papá, otro día será .
Se fue sonriendo, siempre en sus labios las palabras "Yo quiero ser como tu !"
Mi hijo regresó de la universidad el otro día, todo un hombre.- Hijo, estoy orgulloso de ti, siéntate y hablemos un poco.- Hoy no, papá, tengo compromisos, por favor préstame el carro para visitar algunos amigos.
Ya me jubilé y mi hijo vive en otro lugar. Hoy lo llamé : ¡Hola hijo, quiero verte !- Me encantaría, padre, pero es que no tengo tiempo ; tu sabes, mi trabajo, los niños ! ¡Pero gracias por llamar, fue increíble oír tu voz !
Al colgar el teléfono me di cuenta que mi hijo era como yo.

Papás de ayer y hoy

Antiguamente eran siempre las madres quienes se encargaban de la crianza de los niños, los papas no tenían un papel participativo. He escuchado conversaciones de papás diciendo que nunca mudaron a su hijo, que cuando bebé casi no lo tomaron en brazos.
Las costumbres, el uso y la tradición hacían que la madre excluyera al padre de los aspectos de la crianza.
En la época actual es normal y deseable que el padre presencie el parto, disfrute de la emoción de ver nacer a su hijo, participe en la alimentación, aseo, vestuario y educación de sus hijos.
En la actualidad se ve tanto a padre como a madres llevando a sus pequeños a la escuela y retirándolos a la salida, lo que lleva al niño a sentir que ambos lo protegen.
Chocherias saluda y felicita calurosamente a los padres que actuan como hemos descrito y muestra el reverso de la muralla con papá quiero ser como tú

Mi Unión Comunal

Participo en la Unión Comunal de los Adultos Mayores de San Vicente.
Me siento muy contenta de conocer a más gente… y de trabajar con don Pedro, presidente y don Humberto, tesorero. El delegado es don Osvaldo que con su simpatía nos habla y nos habla. La señora Guillermina en su cuaderno escribe, escribe y escribe, hasta que su lápiz se acaba.
Cuando don Pedro se dirige a la asamblea nos ponemos todos en silencio, lo que él nos dice vamos todos aprendiendo. Y en las reuniones mensuales todos participamos.
Yo invito a los clubes de adultos mayores a que se integren en este evento de la Unión Comunal y que nadie les cuente el cuento.
Ya con esta me despido, con amor y armonía pidiéndole al Dios del cielo nos bendiga todos los días.

Águila - San Vicente

Mi Regalo inolvidable

El día de mi cumpleaños
Mi abuelo me regaló
Una hermosa cabrita blanca
Que nieve la llamé yo

Todos los días subía el cerro
A romoniar el romero
En la tarde bajaba al valle
A beber en el estero
Mientras ella bebía
Sentada en una piedra
Yo la esperaba…
Ella con su hociquito mojado
Mi cabello acariciaba

Juntas volvíamos a casa
Y la guardaba en el corral
Protegiéndola del frío
O de cualquier animal

Una tarde la esperé
Hasta que anocheció
Mucho la llamé
Pero ella no regresó

Muy temprano al otro día
Al cerro la fui a buscar
Abuelito me decía
“Nieve no se marchó”
Se fue a otro valle a pastar
Ese otoño estuve enferma
Lloraba la noche entera
Abuelita me decía no llores
Nieve volverá al llegar la primavera
No fui más a esperarla
Porque el invierno llegó
Con el llegaron las lluvias
Y el estero creció

A comienzos de primavera
Una tarde bajé al estero
Y al beber agua en mis manos
Sentí el sabor a romero

Mi corazón se lleno de gozo
Al ver aquella maravilla
Nieve estaba bebiendo
En una poza de la orilla

Al verla comprendí
Porque se había alejado
Traía un hermoso retoño
Que caminaba a su lado

Llorando de alegría
Lo estreché entre mis brazos
Y juntas volvimos a casa
Con su bebé en mi regazo.

Cardelina de los Angeles - Coltauco